Palmera sudamericana de porte elegante y frutos comestibles. La Butia Odorata combina una resistencia notable al frío (hasta -12 °C) con un aspecto ornamental que pocos géneros igualan. Hojas pinnadas de color verde azulado, tronco robusto y una adaptación probada al clima mediterráneo. Cultivada durante años en nuestro vivero de Reus.
La Butia Odorata, también conocida como palmera de la jalea o palmera pindo, es una de las especies más valoradas en paisajismo europeo por una razón sencilla: combina la estética de una palmera tropical con la resistencia de una planta continental. Sus hojas pinnadas, arqueadas y de un verde grisáceo inconfundible, crean una silueta que aporta carácter a cualquier espacio.
En NaturPalm cultivamos Butia Odorata desde hace más de dos décadas. Cada ejemplar crece en plena tierra en nuestro vivero de Reus, aclimatado al régimen de lluvias y temperaturas del Mediterráneo occidental. Cuando sale de aquí, no necesita un periodo de adaptación artificial.
La Butia Odorata es nativa del sur de Brasil (Río Grande do Sul) y Uruguay, donde crece en praderas abiertas sobre suelos arenosos y rocosos. En su hábitat natural soporta veranos cálidos y secos e inviernos frescos con heladas ocasionales. Esa adaptación a climas contrastados es lo que la hace tan útil en Europa.
La especie fue reclasificada taxonómicamente en 2011: lo que antes se conocía como Butia capitata de origen brasileño se reconoció como Butia odorata, una especie diferenciada por sus frutos más grandes y aromáticos.
La Butia Odorata alcanza entre 5 y 10 metros de altura, con un tronco robusto de 30 a 60 centímetros de diámetro cubierto por las bases persistentes de las hojas antiguas. Esta textura rugosa del tronco es uno de sus rasgos estéticos más apreciados en jardinería.
Las hojas son pinnadas (no palmadas como las del género Chamaerops), arqueadas hacia abajo con elegancia, de hasta 3 metros de longitud. Su color varía del verde azulado al gris plateado según las condiciones de suelo y exposición. La corona completa forma una esfera densa que proyecta una sombra útil sin ser excesiva.
Uno de los rasgos diferenciales de la Butia Odorata son sus frutos. Produce racimos abundantes de drupas ovaladas, de 2 a 3 centímetros, de color amarillo anaranjado cuando maduran. El sabor es ácido y aromático, a medio camino entre el albaricoque y la piña.
En Sudamérica se utilizan para elaborar mermeladas, licores y helados. En Europa, el interés gastronómico está creciendo, especialmente en jardines productivos y proyectos de permacultura. Es un argumento de venta adicional que pocos géneros de palmera pueden ofrecer.
La Butia Odorata tolera temperaturas de hasta -10 a -12 grados centígrados en ejemplares adultos bien establecidos. Los ejemplares jóvenes son algo más sensibles, por lo que se recomienda protección los dos primeros inviernos en zonas con heladas frecuentes.
Es tolerante a la sequía una vez establecida, aunque responde bien al riego regular en verano con un crecimiento más vigoroso. Soporta viento moderado y tiene buena resistencia a la salinidad, lo que la hace viable en zonas costeras.
Un aspecto importante: la Butia Odorata necesita protección frente a la humedad invernal excesiva. En regiones con inviernos lluviosos, un suelo con buen drenaje es más crítico que la temperatura mínima. En nuestro vivero, el suelo mediterráneo ofrece ese drenaje de forma natural.
La Butia Odorata es un producto con demanda constante en el mercado europeo. Su combinación de estética, resistencia y frutos comestibles la diferencia de otras palmeras de gama media. Los garden centers la posicionan como una alternativa más resistente a la Phoenix canariensis, con un mantenimiento inferior.
Nuestros ejemplares salen con cepellón preparado, pasaporte fitosanitario de la UE y embalaje específico para transporte por carretera. Disponemos de stock permanente en varios calibres.
La diferencia entre una Butia que ha crecido en un clima subtropical húmedo y una que ha crecido en Reus se nota en el trasplante. Las nuestras conocen el frío invernal, el calor seco del verano y la irregularidad de las lluvias mediterráneas. Cuando llegan a su destino en Europa, no hay sorpresas.
| Cuidados | Bajos. Retirar hojas secas y racimos de frutos caídos. |
|---|---|
| Agua | Riego regular en verano los primeros años. Tolerante a sequía una vez establecida. |
| Luz | Pleno sol. |
| Rusticidad | Alta. Soporta hasta -10 a -12 °C en ejemplares adultos (zona USDA 8). |
| Origen | Sur de Brasil (Río Grande do Sul) y Uruguay. |
| Altura de tronco | De 2 a 10 m según edad. Diámetro 30-60 cm. |
| Crecimiento | Lento. |
| Suelo | Bien drenado, poroso. Acepta arenoso y rocoso. Drenaje crítico en invierno. |
En NaturPalm disponemos de más de 3 hectáreas de vivero propio en el municipio de Riudoms, Tarragona. Cada ejemplar crece en plena tierra, aclimatado al clima mediterráneo, con el cuidado y la paciencia que cada especie merece.
En NaturPalm disponemos de más de 3 hectáreas de vivero propio en el municipio de Riudoms, Tarragona.
Todo lo que necesitas saber sobre esta especie y sus cuidados.
Trabajamos con ejemplares desde joven hasta plantas con tronco formado de varios metros. La disponibilidad varía por temporada. Consúltanos con las medidas que buscas y te enviamos fotos reales y presupuesto del stock.
Son especies distintas, aunque durante años se confundieron. La Butia odorata (de Brasil y Uruguay) tiene frutos más grandes y aromáticos que la Butia capitata original (de las tierras altas de Brasil). En el mercado viverista europeo, la mayoría de lo que se vende como "capitata" es en realidad odorata.
Sí. Se consumen en fresco o procesados (mermelada, licor, helado). El sabor es ácido y aromático. Los racimos maduran en verano y caen al suelo, por lo que conviene recogerlos si la palmera está sobre pavimento o césped.
Sí, con matices. Tolera salinidad moderada y viento costero, pero no la exposición directa a salpicaduras de agua marina. A partir de 50-100 metros de la línea de costa, funciona sin problemas.
Sí. Su sistema radicular no es agresivo y la corona deja pasar suficiente luz para que crezcan plantaciones bajas, cubresuelos o césped alrededor del tronco.
Sí. Enviamos a toda Europa con pasaporte fitosanitario, embalaje reforzado y seguimiento. Holanda, Francia, Polonia, República Checa y muchos más destinos.
El primer año, riega cada 5 a 7 días en verano y cada 15 días en invierno. El segundo año, reduce a riego quincenal en verano. A partir del tercero, solo en periodos de sequía prolongada.
Los ejemplares adultos establecidos resisten hasta -12 °C sin protección. Los jóvenes (menos de 2 años en suelo) se benefician de un velo de hibernación en el cogollo durante heladas fuertes. Lo más importante es asegurar que el suelo drene bien: la humedad invernal es más peligrosa que el frío.
Retira las hojas secas cortando lo más cerca posible del tronco. Corta también los racimos de frutos secos. Poda en primavera o principios de verano. No retires hojas verdes: reducen la capacidad fotosintética de la planta.
Las más frecuentes son la cochinilla y, en zonas de riesgo, el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus). Un tratamiento preventivo endoterapéutico anual es recomendable en áreas donde el picudo esté presente. También puede sufrir deficiencia de potasio (hojas amarillentas en los bordes), corregible con abonado específico.
Un fertilizante para palmeras con alto contenido en potasio y magnesio, aplicado en primavera y verano. Evita exceso de nitrógeno: produce hojas blandas y alargadas, más vulnerables al frío y al viento.
Sí, pero requiere un cepellón generoso (diámetro mínimo igual a 3 veces el del tronco) y preferiblemente en primavera. En nuestro vivero preparamos los ejemplares con antelación, trabajando el cepellón para maximizar las probabilidades de arraigo.
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